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La Coctelera

LA GENERACION DE LOS 80 (1ª PARTE)

La generación de los 80 (año arriba, año abajo) fue, sin duda, la mejor de todas. Fue la generación en la que los niños vivíamos perfectamente, con nuestros juguetes, nuestro padres progres, después de la dictadura, saliendo con los amigos sin necesidad de que nos controlaran, haciendo inventos con madera y puntas,… y no necesitábamos de tanta tecnología como ahora para jugar aunque fuimos los primeros en conocerla. Y aquí nos tenéis. Y sino, leed este correo que me reenvío un amigo. Y sí, ya sé que está en mil sitios, pero me identifico totalmente, por eso quiero que esté aquí.
El objeto de esta misiva es la de reivindicar a una generación, la mía, la de todos aquellos que nacimos en los 80 (año arriba, año abajo), la de los que estamos currando de algo que nuestros padres ni podían soñar, la que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los 50 años. Nosotros no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68, ni corrimos delante de los grises, no votamos la Constitución y nuestra memoria histórica comienza con el Mundial de España 82 y el Naranjito.
Aunque no nacimos en una dictadura, siempre hemos tenido una conciencia democrática y la serie Cuéntame nos parece que es una mierda y que hace apología del franquismo. Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales y sabemos de política más que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes.
Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas, la comba, la goma o el rescate y, a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color. Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.
Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que tragarnos bodrios como Historias del Kronen o Reality Bites y creer que éramos nosotros reflejados (si te gustaron en su momento, vuélvelas a ver, verás que chasco). Lloramos con la muerte de Chanquete, con la puta madre de Marco que no aparecía y con las putadas de la Señorita Rottenmayer; nuestra primera canción del verano fue “Los Pajaritos” (1981) y nuestra primera tele fue en blanco y negro.

A mi niña

Era una hermosa tarde de abril, el Sol caía a pleno entibiando la calle.
Yo, ansiosa por llegar a casa, caminaba rápidamente bajo ese cielo claro y sereno.
Solo me bastó cerrar la puerta y secar mi frente mojada, para abrir aquel sobre que anunciaba tu llegada.
Una mezcla de emociones inundó mi alma de alegría y mis ojos llenos de lágrimas mojaron el papel que leía.
Era la prueba de que el gran amor que nos unía, había dado sus frutos y en mi vientre lento crecía.
Aquel día cambió para siempre mi vida.
Tu cuarto comenzó a llenarse de colores, muñecos y juguetes por todos los rincones.
Tus movimientos comenzaron a sorprenderme, al principio como suaves caricias que desde dentro venían, todavía eras muy pequeñita, luego vinieron las noches de desvelo, los calambres, tu hipo y tus pies pequeños recorriendo con fuerza todo mi seno, como buscando mas espacio para extenderlos.
Papá te soñaba cada noche mientras yo pasaba largas horas acariciándote, sobre la fina piel de mi barriga e imaginaba como sería tu carita y el inolvidable momento de nuestro encuentro.
Ese día estaba un poco rara, eran los signos de que la hora del parto se acercaba.
El dolor era cada vez más fuerte, pero lo disfrutaba, porque estaba segura que la recompensa que iba a recibir, sería aun más grande que el mismo dolor.
Papa te recibió en sus brazos con una enorme alegría, después de tomar mi mano mientras te paría, estaba comenzando una nueva vida.
Al oír tu llanto por primera vez, mis ojos volvieron a llenarse de lágrimas, como aquel día de abril cuando supe que ibas a nacer.
Por fin te tuve frente a mí y tu mirada se cruzó con la mía, tu carita suave y tibia era la imagen más tierna que había visto hasta ese día.
Te cogí en mis brazos y mi corazón latía muy fuerte , besé tu carita con la enorme satisfacción de saber que por siempre serías mía.
Que hermosa sensación amamantarte, tu mirada calmada, serena y tu manita acariciándome el pecho, me hacen sentir un placer inmenso.
Que maravillosos son los días a tu lado, no importa si hace frío, llueve o está soleado.
Jugamos, paseamos, escuchamos canciones, reímos y hasta lloramos juntas; tú no te vas a acordar de todo esto en unos años, pero para mí es un tesoro que siempre tendré guardado.
Ya no me importa si la casa está ordenada, los impuestos pagados, si la perra tiene comida y agua, que más da, solo me preocupo por tu felicidad.
El tiempo pasa tan rápido, que quisiera detenerlo y quedarme por siempre en aquel momento, en que nos despertamos frente a frente y tu sonrisa alegre me impulsa a robarte un beso; y tu mano acaricia mi cara, es el más tierno momento.
Reina mora, pitufa, princesa o simplemente hija, como tú quieras, acabas de cumplir 1 añito y ya llenaste nuestras vidas de ternura, amor y dulzura.
Nos espera un largo camino por recorrer en el cual habrá alegrías y tristezas, pero el amor que siento por ti siempre va a seguir adelante, atravesando cada obstáculo que aparezca, porque yo, tu mamá, siempre voy a estar para abrazarte y darte fuerzas para superar los miedos que el camino de la vida nos genera.

Terapia: sonrisas

La mejor terapia (contra la tristeza, bajón o agobio) del mundo: una sonrisa de Xaínza. Es una gran terapia para todos los males. Es imposible tener un día flojillo a su lado, siempre tien eesa sonrisa para hacerte olvidar de todos los problemas. Cómo ha llenado mi vida... me da más de lo que me podía imaginar. Cada día que pasa aprendo algo con ella y ella conmigo. Está aprendiendo cosas nuevas a pasos agigantados, y creo que pronto empezará a hablar. Se pasa el dia hablandoen su idima particular, como si te estuviese contando algo. Es especial, que voy a decir yo... La quiero tanto

El Otoño...

OTOÑO. La época más bonita del año. Todo se tiñe de amarillo, ocre, rojo, verde... Es un mezcla preciosa. Me parece una estación muy romántica, paseos por el bosque, pisoteando las hojas caídas, sintiendo el aire frío, que anuncia el invierno, en tu cara. Tardes eternas tirados en el sofá, con una mantita, escuchando el sonido de la lluvia al golpear en los cristales...

Yo...

Esta soy yo...
Esta foto me encanta, es sencilla, pero a la vez me describe a mi misma sin necesidad de palabras.

La Estrella Azul (3ª parte y fin)

Sobresaltado no pudo resistir el impulso de alejarse de ella, y salir huyendo más algo en su fuero interno lo detuvo.
-¿Quién eres y como has llegado aquí? - preguntó el joven Ariel
- Mi nombre es Paula, y soy un espíritu del bosque, antaño fui como tú un ser de carne y hueso, pero al tener uso de razón y conciencia de mi situación, comprendí que aquel no era mi lugar y que jamás encontraría en él, ni la respuesta a mis preguntas, ni el camino a mi felicidad, de modo que vine a refugiarme en el bosque, el único lugar donde siempre he podido ser yo misma, sin preguntas ni respuestas esquivas, sin adulaciones a una belleza que jamás desee, ni lastimeros comentarios a una debilidad enfermiza que me vino otorgada desde antes de nacer.
-Entonces ¿estás muerta? - Preguntó atónito el muchacho
-No diría eso, muerta estaba antes, ahora me siento viva, pero si te refieres a si mi corazón dejó de latir, la respuesta es sí, lo hizo en el mismo momento en que crucé la invisible barrera que separa el bosque de la aldea, aunque jamás hubo cadáver o resto alguno que probara las palabras que hoy surgen de mis labios.
-Has venido a buscarme ¿no es cierto?, llegó mi hora de partir y será en este sombrío bosque, al menos tengo el consuelo de no partir sólo pues ahora estás junto a mi, o acaso ¿ya estoy muerto?
- No, no estás muerto, ni yacerás en este bosque tampoco, he venido a llevarte de regreso a tu hogar, quizá te parezca extraño pero estás tan cerca de la salida, a tan solo unos metros de ti has tenido la salvación y la posibilidad de evitar la penuria de estos tres días y sus tres noches, sin embargo aún estando tan cerca para ti siempre ha estado muy lejos, no deja de ser irónico pero así es- Objetó Paula con una sutil sonrisa en su etéreo rostro.
Ariel se levantó de su seno de hojarasca con lentitud pero decidido a seguir a la joven que tenía frente a él hasta donde fuera necesario, tan sólo un par de metros, nada más unos pocos pasos y ante él se abría paso la nítida luz de la mañana, bañada por los buenos días que la aldea otorgaba al astro rey antes de la jornada laboral diaria.

En ese momento, con la aldea ante él , Ariel volteó su cuerpo para quedar frente a la joven Paula
-¿Volveré a verte alguna vez?
- Cada vez que te sientas perdido alza la vista al cielo y busca en su infinito poder, el brillo de una estrella azul, allí me encontrarás - Respondió la joven
-Te buscaré cada noche
-Puedes hacerlo si es tu deseo, pero........ no te servirá de mucho, tan sólo me pueden ver aquellos que se encuentran desconsolados, perdidos y desorientados, yo soy la estrella del rumbo, y tan sólo como tal podrás hallarme.

Perdida en el brillo de su luz, esta noche la leyenda volvió a mi como aquella primera vez que fue escuchada de labios de mi abuelo, olvidada en un rincón de mi memoria un mágico resorte la hizo florecer, para mediante su legado y el eterno brillo de la estrella del rumbo, descubrirme a mi mismo, y lograr comprender al fin que mi camino, el verdadero tiene su origen en ti ......

La Estrella Azul (2ª parte)

Cierto día, pasados muchos años de estos trágicos sucesos un joven escudero perseguido por el látigo de su amo, corrió a refugiarse en la espesura del bosque, adentrándose en la profundidad del mismo, atento cual presa que huye de su cazador; tan absorto estaba que no se percató que la noche se cernía sobre el bosque y le sería imposible encontrar la salida de su salvación, su pasaporte a la libertad se tornaba en la jaula que lo mantendría preso, perdido y al abrigo de miradas salvajes y feroces que habitan en la oscuridad de la noche.

Desorientado, confuso, famélico y temeroso por su propia vida, vagó tres días y tres noches por las profundidades del frondoso bosque, dando eternos rodeos que lo conducían una y otra vez al punto de partida. Cuando ya sus piernas agotadas y heridas no soportaban su propio peso, decidió rendirse y dejarse acunar en el seno del bosque, el mismo que le había ofrecido resguardo de su captor sería su eterno lugar de descanso, allí reposaría su cuerpo inerte, quien sabe hasta cuando, quizás alguien lo encontrara tarde o temprano, más no contaba con ello, había tenido que averiguar por la fuerza la ferocidad de los que allí moraban, y sabía que estos no dejarían un banquete como aquel a la ligera.

Atormentado y sobrecogido el joven Ariel, se dejó vencer por el abrazo de Morfeo ofreciendo su alma a Cristo y su cuerpo a la carroña que con tanto celo lo había estado observando estos tres días de incesable lucha por su existencia. Sin embargo, cuando él pensaba que tan sólo había dormido escasos minutos un roce terso y frío como un copo de nieve lo despertó.
Ante sus ojos se hallaba la joven Paula, quien a pesar de los años transcurridos seguía manteniendo el mismo aspecto de aquella trágica noche en la que desapareció

La Estrella Azul (1ª parte)

Voy a contar una historia que me parece preciosa y que tiene un gran significado para toda esa gente que no encuentra su sitio o que se siente rechazada...

Esta noche como tantas antes, mis ojos se alzaron al vacío para perderse en la contemplación de mi adorada luna, guía y consejera de corazones enamorados, de amantes olvidados y poetas confusos, esta noche de nuevo buscaba el consuelo que tan sólo su taciturna mirada ofrece al alma cansada y confusa.
Sin embargo esta noche mi bella consejera no estaba sola, a su lado un destello azul emitía fulgurantes miradas de cariño y ternura, era ella no había duda, me hallaba contemplando lo inexplicable, la estrella azul se alzaba ante mis ojos.

Cuenta la leyenda que hace tiempo ya, tanto que no hay mente capaz de recordar la fecha exacta, nació en una aldea de la serranía una niña, blanca como la nieve y delicada cual pétalo de flor, hermosa como ella sola, dulce y cariñosa como el beso más sutil de amor sincero.
Cuentan que la pequeña Paula, era tan hermosa como frágil, su salud se encontraba mermada debido a los escasos cuidados que su madre había tenido durante la gestación, acompañados por la tendencia al maltrato con que su padre la obsequiaba cada vez que llegaba furioso con su propia existencia, lo cual era demasiado a menudo lamentablemente.
Sin embargo la frágil niña, fue creciendo y asemejándose cada día un poco más a esas hermosas muñecas de porcelana que se exhiben en la ventana de coleccionistas y anticuarios; más un día aciago y tormentoso la niña desapareció para no volver a saberse de ella, unos dicen que marchó cansada de una pesada existencia de amargura y llanto, otros que su mal padre acabó con la belleza que no podía poseer, otros que fue su madre celosa del poder que ejercía sobre él quien puso fin a sus días.
Más todo son conjeturas, tan sólo eso..........